Mis pequeñas cosas

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Fotos, pensamientos, canciones, fragmentos y momentos. Vida.

sábado, 8 de agosto de 2015

La parábola.






"En un día muy frío, dos erizos se encuentran y sienten simultáneamente la necesidad de calor. Para satisfacer esa necesidad buscan la cercanía corporal del otro, pero cuánto más se acercan más dolor les causan las púas del cuerpo ajeno. No obstante, al alejarse aumenta la sensación de frío, por lo que ambos erizos deben ir acomodándose hasta alcanzar una distancia óptima."




Arthur Schopenhauer

jueves, 6 de agosto de 2015

En nuestra casa. Joan Manuel Serrat




Día muy muy gris, muy muy lluvioso.

Y mientras la soledad me acuna entre sus brazos,

te recuerdo escuchando canciones,

como ésta...

en nuestra casa...



























En nuestra casa, ya no se oye tu voz...





"En nuestra casa
ya no se oye tu voz,
la noche va llenando
toda la habitación.
Las lilas del jarrón
se han ido marchitando
en casa.


De nuestra casa
mi juventud se fue
corriendo tras tus pasos,
cruzando la ciudad,
mientras la soledad
me acuna entre sus brazos
en casa.

En nuestra casa
ya nadie enciende el fuego,
nadie llama a mi puerta,
las horas pasan muertas
sin tus manos.

En nuestra casa,
no soy más que una sombra
que no tiene ilusiones.
De golpe me hice viejo,
hablo con el espejo
y no abro los cajones
por no encontrar recuerdos.

De nuestra casa
que no es mía sin ti,
me iré por la mañana
sin saber donde ir
y volveré a vivir
lejos de las ventanas
de casa.

Y a nuestra casa
otras bocas vendrán
a borrar nuestros besos
y mi triste canción
quedará en un rincón,
soñando en tu regreso
a casa.

A nuestra casa..."




De Joan Manuel Serrat.-




miércoles, 5 de agosto de 2015

Me doy cuenta de que me faltas. Jaime Sabines

Y cuando me doy cuenta... duele...




Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.

Jaime Sabines


Dime. De Gustavo Alejandro Castiñeiras.


Colonia - Uruguay. Febrero 2015



Dime por favor donde no estás 
en qué lugar puedo no ser tu ausencia 
dónde puedo vivir sin recordarte, 
y dónde recordar, sin que me duela.

Dime por favor en que vacío, 
no está tu sombra llenando los centros; 
dónde mi soledad es ella misma, 
y no el sentir que tú te encuentras lejos.

Dime por favor por qué camino, 
podré yo caminar, sin ser tu huella; 
dónde podré correr no por buscarte, 
y dónde descanzar de mi tristeza.

Dime por favor cuál es la noche, 
que no tiene el color de tu mirada; 
cuál es el sol, que tiene luz tan solo, 
y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor donde hay un mar, 
que no susurre a mis oídos tus palabras.

Dime por favor en qué rincón, 
nadie podrá ver mi tristeza; 
dime cuál es el hueco de mi almohada, 
que no tiene apoyada tu cabeza.

Dime por favor cuál es la noche, 
en que vendrás, para velar tu sueño; 
que no puedo vivir, porque te extraño; 
y que no puedo morir, porque te quiero.

Gustavo Alejandro Castiñeiras




sábado, 1 de agosto de 2015

El confuso tiempo de los recuerdos.




A veces, así se nos presenta el tiempo de los recuerdos, confuso desde la enunciación, desde los verbos y adverbios que los nombran...

"Los días no se tomaban unos a otros de la mano, no se abrían paso en fila india, amablemente, lento flujo de aceite del tiempo, ida y vuelta, va y viene, no: los días se atropellaban y se montaban unos sobre otros y caían al vacío con las piernas enredadas: zumbaban, atacan, acosan: naciste mañana, morirás ayer: dijiste dirás adiós: amor o miedo ardiendo en esos ojos que me miraron la próxima última vez."


Eduardo Galeano.-
La canción de nosotros

viernes, 31 de julio de 2015

Tu recuerdo en mí, tu presencia en mí.

Nos conocimos allá, a finales del 2009. Fueron las canciones de Joan Manuel Serrat las que cruzaron nuestros caminos. A veces, "es caprichoso el azar" y nos sorprende.

No sabíamos que aquellos primeros intercambios de comentarios virtuales, serían el inicio de nuestra historia juntos. Fueron en principio en torno a las canciones, a las traducciones. Se fueron filtrando poco a poco, lo que de cada uno se deja saber a través de la palabra escrita. Y así, los comentarios virtuales de la discografía de Serrat se fueron perfilando hacia los comentarios virtuales sobre nuestras personas. Porque fuimos descubriendo temas e inquietudes en común, porque intercambiamos opiniones, risas, y algunos relatos de la vida, los que cada  uno quería compartir en ese momento.

Y comenzando el 2010, decidimos tomar un café.

Quizás motivados por aquella letra... "de vez en cuando la vida, toma conmigo café... y está tan bonita que da gusto verla..."

Quizás por la curiosidad de saber del ser real, detrás de esa presencia virtual que ya se hacía cotidiana, que ya buscábamos en la pantalla de cada día, esperando nuevamente ese encuentro, que de a poco se iba transformando en una de "aquellas pequeñas cosas" que van dando un sentido nuevo y deseado a la vida.

Fue el primer encuentro en torno a nuestros cumpleaños, vos el 31 de enero, yo el 3 de febrero de 2010. Allí, donde llegan y parten trenes, allí a medio camino entre tu casa y la mía.

Y aún hoy, desde ese día, llevo los aritos que me regalaste. Esas pequeñas mariposas que llevo como un tatuaje de plata y oro en el pabellón de mis orejas. Como también llevo tatuadas en mi alma las palabras que me dijiste: "son como las mariposas que sentimos en la panza, cuando nos vamos a encontrar".

Y así, el 7 de febrero comenzábamos a encontrarnos en las miradas frente a frente, día a día. Pasó muy poco tiempo cuando tomamos la decisión de que nuestras pequeñas cosas se transformaran en la vida compartida de un hogar.

No voy a hacer una cronología de todos los momentos que compartimos, transitamos, sufrimos y disfrutamos juntos a lo largo de este relativamente corto período de tiempo dentro de una vida. Todos y cada uno, quedan grabados y guardados en mí.

Fue el tiempo más intenso de mi vida. Muchísimas cosas,  y  cuando las voy recordando... parece increíble que se hayan sucedido todas en cinco años y medio...

Seguramente retornarán los bríos y el entusiasmo por seguir haciendo, seguramente de a poco las cosas se irán acomodando en los rincones del alma, para dar lugar a la vida que sigue.

No sé que me deparan los días por venir, pero seguramente el inmenso dolor que pareciera no tener fin  en este momento, se vaya suavizando en el devenir del seguirsiendo.

No va a desaparecer, no se va a curar, pero seguramente cicatrizará y ahí quedará como una huella, que ninguna cirugía va a poder eliminar.

Y como siempre, en los momentos más importantes de mi vida, no faltan ni la música ni la poesía.

Entonces me acuerdo de una frase de mi querido Mario Benedetti:


"Cinco minutos bastan para soñar toda una vida. 
Así de relativo es el tiempo."







Eduardo Oscar Fachal
"Dady"
31 de enero de 1948 - 28 de julio de 2015


"Dondequiera que estés,
te gustará saber
que por flaca que fuese la vereda
no malvendí tu pañuelo de seda
por un trozo de pan
y que jamás,
por más cansado que
estuviese, abandoné
tu recuerdo a la orilla del camino
y por fría que fuera mi noche triste,
no eché al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.


Por ti,
por ti brilló mi sol un día
y cuando pienso en ti brilla de nuevo
sin que lo empañe la melancolía
de los fugaces amores eternos.

Dondequiera que estés
te gustará saber
que te pude olvidar y no he querido,
y por fría que sea mi noche triste
no echo al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Dondequiera que estés...
si te acuerdas de mí."

Joan Manuel Serrat.